C20

Para la asesora de la ONG Bitcoin Argentina, las mujeres tienen que dejar de esperar que las inviten a participar en blockchain

Autor Por Redacción Cripto247
Para la asesora de la ONG Bitcoin Argentina, las mujeres tienen que dejar de esperar que las inviten a participar en blockchain

La coordinadora y estudiante de abogacía oriunda de la provincia de Catamarca sostiene que "el combate se da en el terreno" y que las mujeres deben dejar de tener miedo y deben acercarse con paciencia a esta tecnología

Como miembro de la ONG Bitcoin Argentina y Bitcoin Iberoamérica, ¿por qué hay tan pocas mujeres en este ecosistema?

Es una muy buena pregunta. Creo que somos muy pocas mujeres en ámbitos estratégicos en general. Y somos muy pocas mujeres en ámbitos tecnológicos. Razones hay muchas: falta de formación entre lo que fue los 70 y los 80, etc. El mundo cripto tiene participación femenina. Si vos vas a conferencias de inteligencia artificial, [el porcentaje de mujeres] es mucho menor. Y el de impresoras 3D es menor todavía. Pero falta, falta un montón.

Somos pocas porque primero no sabemos cómo incluirnos. Segundo porque tampoco saben cómo incluirnos. A mi me pasó de estar en las primeras reuniones de la ONG y somos una o dos mujeres…

Y en general nos conocemos.

Sí. Desde las más conocidas a nivel internacional a las del nivel local como Marina Solanas (co-CEO de Waba), Laura Fraile, Alejandra Santelli (ONG Bitcoin Argentina). Las contamos con los dedos de una mano, nos conocemos todas y exceptuadas contadas, ninguna está en un rol decisorio. Ninguna está en una posición estratégica.

¿Y por qué pasa eso?

No se. No somos una minoría pero nos tratan como una minoría. Cuando vos preguntás “che, tenemos que hacer actividades para incluirnos” te dicen que nunca hicieron una actividad para excluirnos. Como que se incluya la que quiere y eso por ahí es difícil. Cuesta compatibilizar los entornos que sean amigables y segundo la misma parte social. Los varones terminan todos de trabajar y se van a tomar una cerveza y sienten algún compromiso especial o alguna duda si la invitan a la mujer.

Entre ellos [los jefes] sí se da que invitan a otro empleado pero a vos sola no. Y la realidad es que en este ecosistema particularmente es una hermosa comunidad donde están todos muy cerca y mucho del desarrollo del intercambio no se da en los espacios formales, oficina, en la sala de conferencias, sino en entornos como este, en un after office, te juntaste a charlar, se cruzaron dos ideas y sucedió. Entonces, hay barreras de todos lados.

Creo que el desafío está un poco en nosotras, de asumir que no nos van a invitar, que tenemos que dejar de esperar que eso pase y paciencia. Hay muchas ONGs de mujeres que toman la opción de crear un safe space, de acá solo nosotras. Yo creo que los combates se dan en el terreno y creo que requiere paciencia y requiere entender que el otro no nos está agrediendo sino que simplemente tampoco sabe cómo.

En una charla que tuvimos nosotras en otro ambiente me contabas que en general la mujer que está en el mundo de blockchain tiene que ser una mujer superdotada, una super genia, alguien que realmente la rompa. Y no se si tenemos el mismo standard para con los hombres.

No es un problema de cripto, es un problema general en materia jurídica y en materia tecnológica. Pero tiene que ver con las propias expectativas y las presiones que nos ponemos. Quizás creemos que tenemos que saber programar, ser una diez en derecho tributario, bancario, económico… Y quizás no. Quizá vale el mero interés por preguntar y empezar a acercarse. Esta tecnología es nueva, tiene 10 años, está construyendo la infraestructura de certeza digital y la infraestructura de confianza de las próximas generales. Y si no es la tecnología Bitcoin en sí misma va a ser un derivado de esto. La opción de estar incluidas en ese proceso y de participar en el desarrollo o quedarnos afuera es nuestra.

Lo que pasa es que si lo miramos como algo enorme no va a suceder. En diez años están todos aprendiendo en el proceso. No es que tenés un doctorado con un posdoctorado en Bitcoin.

Estamos todos en la misma línea de inicio…

Tenemos la opción de “che, esto está todavía fresco, nos podemos poner en la línea de largada y salir”. Además, es una tecnología muy transversal. Aporta confianza, entonces en cualquier proceso donde necesitemos mejorar el sistema de confianza (económico, social, jurídico) podemos empezar a aportar desde ahí.

Y desde el punto de vista de la autocrítica, ¿qué dirías?

Un montón. Hay que interesarse más, hay que dejar de tener miedo, hay que dejar de estar insegura todo el tiempo. Hoy lo corroboré [lo que iba a decir] con cinco colegas y preguntando…

Hay que confiar en una misma.

Hay que confiar un poco en una misma y aprender y preguntar. Lo que a mi me pasó en particular en la ONG es que no te tenés que bajonear ni tratar de victimizarte. El otro no te está haciendo algo, simplemente hacen las cosas porque es la forma en la que están acostumbrados a hacerlas. Hay que parar la pelota y decir, “che, esto está mal” es válido. No hay que tener miedo a eso.

¿Y lo reconocen?

Cuesta. A veces. A veces tenés que argumentar y reargumentar y estás cansada y decís ¿por qué tengo que explicar esto que el 90 por ciento de mis colegas o compañeros no lo tienen que explicar?. Bueno, es parte del proceso.

Compartilo en las redesFacebookTwitterWhatsAppMessengerE-mail

Comentarios

Recibí las últimas noticias
del cripto-ecosistema en
tu casilla de E-mail


Su email ha sido ingresado.
Cargando